En el programa televisivo de Nicolás Wiñazki revelaron que el exjefe de Gabinete mantiene los privilegios de la función pública, a pesar de haber dejado el Gobierno en medio de una causa por presunto enriquecimiento ilícito. La diputada Marcela Pagano formalizó la denuncia.
Apenas horas después de que se oficializara su apartamiento total de la estructura del Estado, una nueva e inesperada polémica vuelve a colocar a Manuel Adorni bajo la lupa pública. Un informe periodístico reveló que el exjefe de Gabinete continúa utilizando vehículos oficiales, choferes y un fuerte dispositivo de seguridad financiado con fondos públicos, una situación que generó un profundo malestar en los pasillos del Congreso.
La información fue presentada en el programa conducido por el periodista Nicolás Wiñazki en la señal de América, donde se detalló que el exfuncionario retuvo para su uso personal el automóvil de la flota estatal que tenía asignado durante su gestión ministerial. El caso tomó una escala institucional mayor luego de que la diputada nacional Marcela Pagano presentara una denuncia formal en la Justicia para investigar estos presuntos abusos de autoridad.
Custodia personal y gendarme en la puerta
De acuerdo con los datos recabados por el relevamiento periodístico, el beneficio que retiene Adorni no se limita únicamente al transporte. El exvocero presidencial mantiene un esquema de custodia oficial activa asignado a sus traslados diarios y los de su entorno familiar directo.
Seguridad en el country: El informe constató además que efectivos de la Gendarmería Nacional se encuentran destinados de forma permanente a custodiar los accesos y el perímetro de su vivienda particular en el exclusivo barrio privado Indio Cuá, un despliegue operativo que continúa siendo sostenido por el erario público.
El contraste con el discurso "anticasta"
Durante la emisión del programa, los analistas políticos remarcaron la fuerte contradicción que significa este beneficio frente a la retórica que el propio Adorni defendió de manera intransigente durante años frente a los micrófonos, basada en la austeridad del gasto político y la eliminación de los privilegios de la dirigencia tradicional.
La situación del exjefe de ministros se complica en el frente judicial. Vale recordar que su salida del Gabinete nacional se precipitó en paralelo al avance de una investigación en los tribunales federales por presunto enriquecimiento ilícito. A este frente se le sumó, en las últimas horas, una auditoría periodística detallada que expone los millonarios gastos de representación y viáticos que el exfuncionario ejecutó a lo largo de su paso por la administración libertaria.
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