Un conductor dio positivo en alcoholemia y culpó a un enjuague bucal

Un conductor dio positivo en alcoholemia y culpó a un enjuague bucal

Un hombre de 53 años fue demorado en un control de alcoholemia realizado en la Autopista Buenos Aires-La Plata, a la altura de Dock Sud, después de que el test le diera 1,09 gramos de alcohol por litro de sangre. El conductor manejaba un Volkswagen Gol Trend y quedó imposibilitado de seguir circulando.

Lo que llamó la atención del caso fue la explicación que le dio a los agentes del Ministerio de Transporte bonaerense apenas conoció el resultado. Según registraron en el lugar, el hombre intentó justificar el nivel de alcohol en su organismo asegurando que había usado un enjuague bucal poco antes del control.

"Es Listerine, señorita; puede ser por el enjuague bucal", le dijo el conductor a la agente que le realizó el test.

Los efectivos le explicaron que ese tipo de productos puede llegar a generar una alteración momentánea en la lectura del alcoholímetro, pero que esa distorsión dura apenas unos minutos y no alcanza para explicar un resultado como el registrado. Por eso, la excusa no prosperó: se labró el acta de infracción correspondiente y el hombre no pudo continuar circulando con su vehículo.

Una excusa que resucitó a Bilardo

El episodio no tardó en compararse con una de las anécdotas más recordadas del folclore futbolero argentino. Carlos Salvador Bilardo, extécnico de la Selección, quedó en la memoria colectiva por una frase similar cuando fue parado en un control: "No tiene bebida alcohólica, señorita. Es Gatorade".

Aquella frase se convirtió con el tiempo en un clásico de las excusas ante los controles de alcoholemia, y este nuevo episodio en Dock Sud reflotó la comparación entre ambos casos. Más allá de la anécdota, el hecho vuelve a poner en agenda un tema que los controles viales enfrentan de manera habitual: los intentos de justificar un resultado positivo con explicaciones alternativas al consumo de alcohol.

Los especialistas en seguridad vial suelen aclarar que, si bien algunos productos de uso cotidiano —como enjuagues bucales, aerosoles o incluso ciertos alimentos— pueden interferir levemente en la medición de un alcoholímetro, ese efecto es breve y no equivale a un resultado como el que arrojó el test en este caso. Por eso, ante cualquier duda, los agentes suelen repetir la medición pasado un tiempo para confirmar el resultado.

El operativo en el que se detectó al conductor forma parte de los controles habituales que se realizan en distintos puntos de la Autopista Buenos Aires-La Plata, con el objetivo de prevenir accidentes de tránsito vinculados al consumo de alcohol al volante.

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