
El presidente Javier Milei volvió a defender el rumbo fiscal y monetario de su gestión durante una visita a Nueva York, mientras dentro de su Gobierno crecen las discusiones por la desaceleración de la actividad económica y por un proyecto de discapacidad que generó tensiones internas.
En una actividad organizada por The Economic Club of New York, Milei sostuvo que las restricciones cambiarias para las empresas se levantarán cuando considere que están dadas las condiciones. También relativizó las señales negativas del mercado laboral y afirmó que se están generando puestos de trabajo, aunque principalmente en el sector informal.
Consultado por una eventual recesión, el mandatario dijo que no la considera determinante porque, según su lectura, la tendencia de crecimiento de la economía continúa. Los últimos datos del INDEC muestran un cuadro mixto: el Producto Interno Bruto del segundo trimestre de 2026 creció 2% en la comparación interanual, pero cayó 0,6% frente al primer trimestre cuando se mide sin estacionalidad.
Preocupación por el contexto internacional
Dentro del equipo económico buscan relativizar la posibilidad de una recesión técnica y apuestan a una recuperación de la mano de los salarios reales, el crédito, las exportaciones y una eventual reactivación de la inversión. Al mismo tiempo, reconocen que el escenario internacional suma presión: la suba de los precios de la energía y de las tasas de interés impacta de manera directa en la economía argentina.
Ese aumento internacional de los combustibles ya empezó a trasladarse a los surtidores locales. Axion, Puma y Raízen aplicaron subas promedio cercanas al 3%, mientras que YPF incrementó sus precios alrededor de 1% en todo el país. En paralelo, algunos gobernadores comenzaron a plantear que los fondos del Impuesto a los Combustibles Líquidos tengan un destino obligatorio en obras viales y no se usen para mejorar las cuentas fiscales.
La política monetaria también divide aguas puertas adentro del oficialismo: mientras algunos funcionarios plantean flexibilizarla, desde el Ministerio de Economía insisten en sostener un esquema restrictivo hasta terminar de bajar la inflación.
La interna por el proyecto de discapacidad
La discusión económica se cruza con una pelea política que crece puertas adentro de La Libertad Avanza: el proyecto de discapacidad acordado por el bloque oficialista con sectores aliados en Diputados. El sector que responde al ministro Luis Caputo cuestiona la iniciativa porque considera que su costo es inviable para las cuentas del Estado.
Desde el ala política que conduce Karina Milei, en cambio, defienden el acuerdo alcanzado en el Congreso y aseguran que están dispuestos a hacer ajustes puntuales, pero sin romper el entendimiento con los bloques aliados. La diferencia refleja dos prioridades distintas dentro del Gobierno: el impacto fiscal de las medidas, para el equipo económico, y la necesidad de sostener los acuerdos parlamentarios, para el sector político.
El debate se da en paralelo a la revisión de las Pensiones No Contributivas por Invalidez Laboral, que desde marzo de 2026 el Gobierno viene convirtiendo al régimen de Pensión No Contributiva por Discapacidad para Protección Social. El objetivo declarado es verificar el cumplimiento de los requisitos y ordenar el sistema.
El Gobierno informó ante el Congreso que hasta julio de 2026 destinó más de $326.305 millones a prestaciones de discapacidad y que regularizó convenios y pagos a prestadores de Incluir Salud. Aun así, persisten diferencias sobre la cantidad de beneficiarios que continúan en el sistema: mientras el oficialismo dice que busca detectar irregularidades, otros sectores cuestionan la demora y el efecto de fallos judiciales que obligaron a restituir prestaciones.
La mirada puesta en noviembre
De cara a las próximas negociaciones parlamentarias, La Libertad Avanza busca ampliar sus alianzas con sectores de centroderecha y con gobernadores, con el objetivo de construir los consensos necesarios para avanzar en noviembre con la Reforma Política y la eventual suspensión de las PASO. En el Gobierno esperan que algunos de esos acuerdos empiecen a conocerse en las próximas semanas.
En ese esquema también aparece la relación con la ministra Patricia Bullrich, cuyo rol dentro del armado electoral genera interrogantes en distintos sectores del oficialismo. El desafío que enfrenta el Gobierno, de cara a lo que viene, será sostener al mismo tiempo la disciplina fiscal que reivindica Milei y la construcción política necesaria para avanzar con sus próximas reformas.
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