
El Municipio de la ciudad de La Rioja lleva labradas más de 100 actas de infracción a conductores que cruzaron semáforos en rojo, desde que puso en marcha un esquema de control estricto para esta falta. La medida es reciente y ya se aplica en distintos puntos de la Capital.
El operativo es una acción conjunta del área de Tránsito y el Juzgado de Faltas Municipal, que decidieron aplicar tolerancia cero ante el aumento de faltas graves en la vía pública. Según explicaron desde el Municipio, cruzar en rojo es una de las infracciones más peligrosas para la seguridad de quienes circulan por la ciudad.
Para detectar a los infractores, los inspectores municipales usan registros audiovisuales como prueba. Con ese respaldo, las unidades operativas documentan el paso en rojo y, en varios casos, interceptan al conductor unos metros más adelante para labrar la contravención en el momento.
Puntos calientes bajo la lupa
Los controles no son al azar: se concentran en los llamados "puntos calientes", esquinas de la Capital que fueron mapeadas previamente por su alto índice de choques y maniobras imprudentes. Se trata de zonas de alta siniestralidad donde el Municipio busca reforzar la vigilancia.
En cuanto a las sanciones, las multas por violar el semáforo en rojo son severas y aumentan según la gravedad del hecho. Los montos parten desde los $106.905 y pueden llegar a $213.900 o más, según la reincidencia del conductor y lo que finalmente resuelva el Juzgado de Faltas.
Desde el Ejecutivo comunal remarcaron que el objetivo de este esquema de control no pasa por recaudar dinero, sino por prevenir accidentes.
«Respetar el semáforo no es solo evitar una multa; es una medida fundamental para prevenir siniestros y proteger la vida de todos», remarcaron desde el Municipio.
Las autoridades hicieron un llamado a la responsabilidad al volante y adelantaron que los operativos van a continuar en los próximos días en distintos puntos de la ciudad Capital.
Publicar un comentario