
El Senado de la Nación aprobó este jueves la reforma del régimen de Zonas Frías, con 38 votos a favor, ocho en contra y ninguna abstención. Con esta votación, el proyecto quedó convertido en ley y modifica el esquema de subsidios al gas que tenían distintas localidades del país.
La nueva norma reduce el alcance territorial del beneficio y establece criterios de ingresos para definir qué hogares podrán seguir accediendo al descuento. De esta manera, se deja atrás el sistema que había sido ampliado en 2021, cuando se había sumado a más localidades al régimen sin distinción de ingresos.
Quiénes podrán acceder al subsidio
Según el nuevo esquema, van a poder recibir el beneficio los hogares con ingresos iguales o inferiores a tres Canastas Básicas Totales, un límite que ronda los $4,4 millones mensuales para una familia tipo, de acuerdo a los valores utilizados en el proyecto. También quedan contempladas situaciones particulares, como los hogares inscriptos en el Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP), los veteranos de Malvinas y casos vinculados con personas con discapacidad, bajo las condiciones que fija la normativa.
La ley también cambia la forma de calcular la bonificación. El descuento ya no se va a aplicar sobre una porción amplia de la factura, sino que se va a concentrar sobre el Precio de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Otros componentes del servicio, como el transporte, la distribución y los impuestos, quedan fuera de la bonificación, por lo que incluso algunos usuarios que mantengan el beneficio podrían pagar facturas más elevadas.
Las regiones que históricamente integraron el régimen, como la Patagonia, Malargüe y la Puna, van a conservar el esquema de subsidios, aunque con las nuevas condiciones que fija la ley. En cambio, buena parte de las localidades que se habían sumado con la ampliación de 2021 dejarán de tener la bonificación generalizada y deberán cumplir con los requisitos de ingresos para seguir dentro del régimen.
Diferencias entre oficialismo y oposición
El debate en el recinto estuvo marcado por las diferencias entre el oficialismo y sectores de la oposición sobre el alcance de la reforma. Desde el Gobierno se planteó la necesidad de focalizar los subsidios y bajar el costo fiscal del esquema, mientras que legisladores opositores cuestionaron que se eliminara el criterio territorial y advirtieron sobre el impacto que podría tener en los usuarios afectados.
La senadora Flavia Royón, titular de la comisión de Energía, defendió la iniciativa y sostuvo que busca avanzar hacia un sistema de subsidios más focalizado. En cambio, la senadora Mariana Juri cuestionó el proyecto y habló de:
"improvisación en un tema trascendental"
además de plantear objeciones al criterio utilizado para redefinir los beneficios. La sesión tuvo una particularidad: buena parte de la oposición se retiró del recinto antes del tratamiento del proyecto, luego de que el bloque peronista rechazara la iniciativa y reclamara que el sistema contemplara las distintas realidades climáticas del país.
Durante las negociaciones previas también estuvo presente el reclamo de gobernadores de las llamadas zonas cálidas, que plantearon la necesidad de contar con mecanismos de asistencia para las tarifas eléctricas por el mayor consumo en los períodos de altas temperaturas. Ese planteo no forma parte de la ley aprobada este jueves, que corresponde puntualmente al subsidio al gas para las Zonas Frías.
Con la sanción en el Senado, la reforma ya está en condiciones de aplicarse y va a modificar las condiciones bajo las cuales millones de usuarios acceden actualmente a descuentos en sus facturas de gas. El impacto final va a depender de la situación de cada hogar y de cómo se aplique el nuevo esquema de segmentación.
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